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Conectar con lo divino (I)
Conectar con lo divino (II)
Descubrir a Dios
Relación con la Fuente incondicional
 
Conectar con lo divino (I)
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Platón dijo una vez que el conocimiento verdadero consiste en recordar lo que hemos olvidado. La verdad en realidad significa no olvidar que el alma humana lleva dentro de sí misma todo el conocimiento y los recursos que necesita para llevar una vida más feliz.

En la meditación Raja Yoga la palabra “recuerdo” se usa, más que “yoga” o “meditación”, para describir lo que significa y hace en realidad la meditación. La meditación que atribuye poder al ser dando paz a la mente, claridad al intelecto y cambio positivo a la personalidad no se consigue simplemente a través del ritual o una repetición de palabras con poca, o ninguna, comprensión. Eso más bien se consigue entendiendo qué significan las palabras, reflexionando en las ideas que hay detrás de ellas y, con concentración, llevándolas activamente dentro de nuestra conciencia.

Cuando la conciencia lleva dentro esa conciencia luminosa, entonces el siguiente paso es la acción. De nosotros emerge nuestro estado original de paz, de saber, de amor, no sólo para nosotros mismos sino para emplearlo y compartirlo en la vida diaria. No podemos experimentar el poder espiritual y los valores hasta que comprendamos qué significan y de dónde proceden y decidamos aplicarlos en nuestra vida.

Comprender y aplicar son las bases de la propia comprensión y el vivir positivo. Desde luego, lo que sucede es que a veces nosotros entendemos e incluso aplicamos nuestros valores pero, a causa de las presiones y distracciones de la vida, nos olvidamos de aplicarlos de manera regular o sistemática. Es por eso por lo que necesitamos revisar y renovar nuestra comprensión y conciencia a través de la práctica de la meditación cada día, especialmente temprano por la mañana.

¿Con qué frecuencia debo respirar? ¿Con qué frecuencia debo comer y beber? Para seguir vivos estas prácticas deben hacerse de forma regular y sistemática. Este principio también se aplica al bienestar espiritual. Yo no mantengo mi salud espiritual a menos que, todos los días, conecte conmigo mismo y recuerde quién soy y qué tengo dentro de mí, recargando el ser en las profundidades del silencio.

Cada mañana antes de empezar la jornada diaria, sentarse en silencio, reflexionar, concentrarse y experimentar la conciencia de “Om Shanti” ("soy un alma de paz") recarga al ser para todo el día. Cuando recuerdo mi estado original de paz y armonía interior, mi mente e intelecto crean un oasis de estabilidad interna, el cual me ayuda a afrontar las diferentes tormentas de negatividad que se presentan durante el día.
 
 
Conectar con lo divino (II)
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Seguir recordando nuestra identidad espiritual y nuestros recursos espirituales es estimulante. Una y otra vez, necesitamos recordar y volver a nuestra esencia, a nuestro valor y a nuestra fuerza original. Las palabras “Om Shanti” nos ayudan a recordar todo esto cuando se dicen amablemente y despacio en la mente, son la clave para abrir nuestros recursos espirituales y humanos.

Durante el día podemos pararnos unos momentos para reflexionar y recordar que somos pacíficos y silenciosos. Este acto de parar es como poner freno a la mente. Observo en qué dirección van mis pensamientos, palabras y acciones y después, si es necesario, cambio de dirección o sigo yendo en la misma con más claridad y concentración.

Esta práctica de recordar se llama “control de tráfico”. Es un medio para renovar, recargar y reorientar. Cuando nos olvidamos de parar, el tráfico de la mente se hace pesado y la conducción se vuelve tensa, insoportable, estresante e irritante, ¡y nuestra mente y nuestros nervios parecen estar a punto de estallar! Para prevenir todas las explosiones y erupciones emocionales, que en último término destruyen o estropean nuestra eficacia, necesitamos parar. Éste es una aplicación práctica del recuerdo.

A un nivel profundo, el recuerdo también significa conectar el corazón y la mente con la Fuente de Energía Suprema del Universo. A través de esta conexión el yo no sólo se recarga de energía sino que también se libera de los patrones repetitivos de pensamientos y comportamientos superfluos. A veces uno tiene las mejores intenciones, la determinación sincera de eliminar ciertos hábitos pero después de un tiempo esos hábitos vuelven.

Nos encontramos atrapados, sentimos que no podemos hacer lo que quisiéramos hacer y entonces perdemos la esperanza, o incluso la voluntad de intentarlo de nuevo. El vínculo con la Fuente Suprema de Energía da al yo el poder de cambiar, de disolver y terminar con los patrones negativos.

Este vínculo, que es posible cuando hay una atención llena de amor, permite que una corriente de energía pura alcance al yo. A través de esa corriente espiritual va siendo más fácil estabilizarse en un estado positivo
porque esa energía crea cambios permanentes.

Cuando recuerdo el Uno, entonces recuerdo mi propio estado original de ser y ese recuerdo crea el propósito de retornar y redescubrir todo lo olvidado, o medio olvidado, las cualidades del ser original. La Fuente Suprema tiene el poder de recordarnos lo que éramos porque su estado original de ser es permanente; Él nunca se olvida de sí mismo, nunca se contamina y permanece eternamente verdadero consigo mismo en el estado de conciencia espiritual o alma. En consecuencia, Él es el mapa de lo que nosotros éramos, de lo que vamos a ser.

Muy sencillamente expuesto, las cualidades de paz, amor, pureza, felicidad y verdad están en Él, visibles y disponibles para todo aquel que desea sintonizar con ellas y recibirlas. Aquello que recordamos es en lo que nos convertimos, y por esto es importante recordar las cosas correctas. Lo primero de la lista son los pensamientos del yo original y de la Fuente Suprema. Imaginemos dos puntos de luz: uno aquí en la tierra, en el tiempo y en la materia, y el otro más allá de la tierra, en un mundo de silencio y paz.

Cuando esos dos puntos conectan a través del poder del pensamiento y el sentimiento tiene lugar una unión, la cual permite un flujo de energía y la experiencia de nuestro ser verdadero. “Yo, el alma, el punto, estoy aquí y el Alma Suprema, también un punto de luz, está ahí arriba”. Sin embargo, el amor y el recuerdo traen tal proximidad que no hay sensación de distancia ni separación.

Para conseguir recordar esta concesión de poder, tengo que conectarme cada día con la Fuente Suprema en silencio, de una forma más allá del ritual o el sonido. Es una conexión personal, que no requiere público ni reglas, sólo un corazón sincero. Cuando una persona es bienintencionada, su conexión del amor encaja en la toma de corriente y el yo recibe aquello que necesita, aquello que le es útil para él para crear y sostener una vida de calidad.

Para acordarte de crear una vida de calidad, pregunta al yo: “¿Cuál es mi mayor ideal?”. Conócelo, entiéndelo, síguelo, sé ese ideal, pase lo que pase. Recuerda: consigo lo que creo.
 
 
Descubrir a Dios
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En relación a Dios, muchas personas tienen alguna noción o creencia en un Ser Supremo. Otras no tienen interés en Dios y las hay que incluso están en contra de toda noción o concepto de Dios. Para quienes han pensado acerca de Dios o Le han buscado, en muchos casos no han encontrado un método preciso y específico de conectar conÉl o de desarrollar esa relación. La información que se precisa es quién esÉl, dónde está y cómo podemos establecer contacto.

Desde la perspectiva de la Meditación Raja Yoga, el reconocimiento de nosotros mismos como almas, seres espirituales, es el primer paso para practicar el método fácil y natural de conexión con Dios, método denominado Raja Yoga. El segundo aspecto es comprender que Dios, el Ser Supremo es un Ser de Luz. Entonces, en un instante, con sólo un pensamiento, podemos crear esa conexión.

Cuando de repente descubrimos la clave para contactar con alguien con quien previamente habíamos experimentado dificultad o incertidumbre para poder establecer ese contacto, la cualidad de esa relación cambiará de forma natural. Empezaremos a sentir realmente la presencia de Dios en nuestra meditación. A medida que seguimos manteniendo esta conexión empezaremos a influenciarnos por las cualidades de Dios de amor, pureza, dicha y paz.


Estas cualidades se despertarán y fortalecerán en nosotros y a la vez, esto influenciará nuestras acciones y nuestra vida en general. La compañía que mantenemos ejerce tal poderosa influencia en nuestras vidas y personalidades. Tendemos de forma natural a evitar pasar tiempo en compañía de una persona descontenta porque esa compañía es incómoda y nos deja con un sentimiento similar. En cambio, buscaremos la compañía de alguien que sea feliz y esté contento y nos ame.

Dios es el alma más contenta y completa de todas y también la más amorosa. Permitiendo a Dios que entre en nuestras vidas y nos influencie, nosotros también nos sentiremos más contentos y plenos. La calidad de las relaciones con los demás también cambiará. Estos son los beneficios inmediatos y duraderos de descubrir y conocer a Dios.
 
 
RelaciÓn con la Fuente incondicional
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En el Universo hay un Punto, un Ser que no está condicionado por ninguna necesidad, o deseo. Desde el momento en que ese Ser no quiere nada, todo le pertenece, pero no en el sentido de poseer o controlar, sino que todas las cosas gravitan de forma natural alrededor de esa Fuente incondicional, simplemente porque da un amor puro de forma natural a todos los que se acercan. Ellos sienten que la Fuente Incondicional les sirve desinteresadamente, compartiendo, dando todo lo que es y todo lo que tiene. Como un imán radiante, más allá de los límites del tiempo y la materia, más allá de dar y tomar, más allá de medir y calcular, la Fuente Incondicional lo atrae todo, ya que no desea nada y lo da todo.

El amor de la Fuente Incondicional es como una luz del sol Espiritual. La luz del sol físico despierta a la flor que está oculta en la semilla, sin entrometerse ni tomar para sí. La luz del sol facilita el nacimiento y el florecer de la planta. La luz pura, ya sea física o espiritual, es desinteresada, completa en sí misma. Aquello que es incondicional y auténticamente genuino y puro siempre es amado, hasta el punto de ser adorado. Probablemente, esta es la razón por la cual Dios y las personas realmente bondadosas son venerados en todas las partes del mundo.

La luz espiritual de la Fuente nos revela nuestras verdades olvidadas, nuestro potencial oculto y en especial nuestra bondad original. La Fuente Incondicional nos revela nuestra realidad. Entonces si nosotros queremos podemos alimentar esa conciencia, pero solo si mantenemos abierto el canal de comunicación, si no la corriente sufre un cortocircuito, se corta, se bloquea o se desvía hacia otras direcciones, y después de un tiempo se produce un apagón.

En estos momentos, la humanidad esta sumergida en la oscuridad. La meditación es el ejercicio del pensamiento puro, del pensamiento concentrado, para reconectarnos con esa Fuente Incondicional. Cuando nos conectamos de nuevo toma lugar una purificación, la cual libera a la mente de los límites del “yo” y del “mío”.

Libera a la mente de los límites del pasado, de los resentimientos, de la mezquindad, y nos permite probar la dulzura de lo ilimitado, del Incondicional, ya bien sea amor, paz o felicidad. Esta relación con la Fuente Incondicional me anima y permite que emerja mi fortaleza espiritual. Con esta fortaleza espiritual soy capaz de crear una vida verdaderamente humana, una buena vida.
 
 
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